lunes, 1 de diciembre de 2014

SOLO UN PAR DE PÁRRAFOS.

.......El tiempo transcurre sin comprobarlo en el reloj. Han llegado al grupo de árboles donde había previsto. Tras obligarla a respirar el contenido de un paño empapado, Irene se convierte en un pelele. Sus brazos no la sostienen y las piernas, desmadejadas, se deslizan entre los pedales del coche. Él pasa al asiento contiguo,  coge la pierna derecha y la pone sobre sus rodillas. Le quita el zapato y con dificultad, el panty para descubrirlo. Saca una jeringuilla oculta en un bolsillo y entre los dedos segundo y tercero, tras aplicar una placa, inyecta la dosis liquida que contiene. Al estar desmayada, apenas manifiesta las consecuencias de la inyección. Solo un intento de arcada y luego un suspiro profundo. Ese es el momento en que pone las yemas de sus dedos índice y corazón sobre su cuello para cerciorarse que la joven Irene Gauda Martín, está muerta.
Sin esperar más tiempo levanta su ropa para dejar al descubierto el torso. Con pasmosa tranquilidad, saca de uno de sus bolsillos una caja, extrae una pieza metálica y la superpone por debajo de su seno derecho. Tras unos minutos de manipulación, mira el reloj y guarda la caja de nuevo. Acaba, la viste y al terminar, introduce un punzón en ángulo hasta alcanzar su corazón. Espera unos segundos y con esfuerzo la saca del coche. La arrastra hasta un grueso tronco de eucalipto. Espera unos segundos para comprobar si se cae, y al no hacerlo, coloca sus piernas formando una uve con ellas. Deja sus brazos caídos a ambos lados de su cuerpo, y sus manos descansando sobre el suelo. El bolso lo sitúa al lado derecho y se marcha sin volver la vista atrás.

La lluvia no cesa. Antes de entrar en el coche de Irene, coloca una gran funda de plástico sobre el asiento y suelo, y abandona el lugar para minutos después dejarlo aparcado muy cerca del centro Comercial de Cuatro Caminos, en la ciudad. Después camina hasta recoger el suyo y regresa al hotel donde se hospeda.

Estos párrafos forman parte de la por ahora última novela de la Serie Roberto HC, hace la 18ª. 
 SINOPSIS. 
Actualmente el policía Roberto HC, detenta el cargo de comisario y es primer responsable como director, de la AIE. Agencia de Investigaciones Especiales. 
En diferentes ciudades del país se suceden una serie de asesinatos de mujeres. Aparentemente siguen un patrón común. Todas aparecen vestidas, sobre el suelo y recostadas. Bajo el seno izquierdo han incrustado una línea espiral, aunque distinta en cada una de ellas, que parece encerrar una clave. Sus corazones están atravesados por un estilete o punzón, así como otras circunstancias también comunes.
En cada comisaria reciben una carta dirigida a Roberto HC. Al parecer firmada por alguien a quien considera su enemigo número uno, autor del asesinato de su primera esposa. 
Inicia la investigación intentando confirmar su sospecha. Reclama ayuda a su antigua psicóloga. Ambos amenazados de muerte años atrás por el mismo sospechoso. 
El deseo de ambos por detenerlo es tan grande, que se implican más de lo debido. Para detenerlo, pone en práctica una serie de acciones que le obliga a cruzar un fatídico punto, el de no retorno, con unas consecuencias incalculables. 
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